Derecho de Familia

Somos un despacho de abogados dedicado  fundamentalmente al derecho de familia.

Nuestra pasión y dedicación es servir a las familias desde un punto de vista legal, no pretendemos dominar todas las ramas del derecho, sino que hemos preferido especializarnos para poder prestarle el mejor asesoramiento posible en derecho de familia.

El derecho de familia es el conjunto de normas y principios que regulan las relaciones de quienes han contraído matrimonio o se encuentran unidos por un lazo de parentesco.

El derecho de Familia regula las relaciones no solo entre los miembros de la pareja entre sí, sino de los padres con los hijos y de los abuelos con los nietos.

No solo es para regular los efectos del divorcio o la separación, también para cuando queremos modificar el régimen de visitas, las pensiones de alimentos, los gastos extraordinarios y los eventuales problemas que puedan surgir.

También engloba los problemas que puedan derivarse de rupturas de parejas de hecho en aplicación del principio de igualdad que establece la Constitución, que impide todo trato discriminatorio y la expresa protección de la familia, pero no habrá demanda de divorcio o separación, obviamente, pero sí habrá un procedimiento de regulación de medidas paterno filiales, es decir, un procedimiento para regular las relaciones entre los hijos menores o con discapacidad.

Dentro de las múltiples materias que regula el derecho, es importante entender que cuando tenemos un problema con la familia, debemos acudir al derecho de familia.

Debemos recordar que también se incluye dentro del derecho de familia la regulación de los bienes que tiene cada uno de los cónyuges o ambos, en función del régimen matrimonial elegido en el momento en el que se casaron.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué es la patria potestad?

Es el conjunto de  derechos y obligaciones que tienen los padres respecto de sus hijos.

 El ejercicio de la patria potestad conlleva el derecho de los padres a tener en su compañía a sus hijos, a alimentarlos, a representarlos y a administrar sus bienes cuando todavía sean menores de edad. Mientras estén bajo la patria potestad de sus progenitores, los hijos deben obedecerles y contribuir al sostenimiento de las cargas familiares, si ello fuera posible.

El ejercicio de la patria potestad termina cuando el menor se emancipa o cuando cumple la mayoría de edad.

 Diferencias entre patria potestad y guarda y custodia de los menores

La patria potestad se ejerce por los padres sobre los menores en igualdad de condiciones por ambos progenitores, con independencia de que convivan con ellos o no, para el caso de separaciones y divorcios.

Solo se puede privar a un progenitor de la patria potestad en caso de condena  penal por delitos de abandono de familia, maltrato o abusos a los menores.

La pérdida de la patria potestad no implica el cese de la obligación de alimentos.

La guarda y custodia es la obligación que tiene el progenitor custodio de cuidar y  velar por los menores que se encuentran a su cuidado, implica la toma de decisiones cotidianas de la vida de sus hijos.

Si el no custodio no está conforme con alguna decisión relativa a la vida cotidiana del menor, como es la elección de colegio o la asistencia a clases extraescolares de piano, tomada por el custodio, podrá acudir al juzgado y se sustanciará un incidente en el que serán escuchados ambos.

 ¿Qué son los alimentos?

Desde el punto de vista legal, se entiende por alimentos no sólo la comida, sino todo lo que es indispensable para el sustento propiamente dicho, el alojamiento, el vestido y la atención médica.

 Se incluye dentro de los alimentos, la educación  cuando se trate de menores, o el pago de los estudios de formación profesional y los universitarios para los mayores de edad, que no han terminado su formación, e incluso los gastos de embarazo y parto si no están cubiertos de otra forma.

Los libros de texto también pueden incluirse así como el uniforme del colegio.

¿Quién tiene la obligación de prestar alimentos?

Deben prestar alimentos y en el orden que se indica:

Los  cónyuges.

En las parejas de hecho esta obligación para ser exigible deberá haber sido pactada expresamente por los que convivan juntos.

Los  descendientes: Hijos e hijas, nietas y nietos.

Los  ascendientes: Padres, madres, y abuelos y abuelas

Los hermanos: Sólo tienen la obligación de prestarse alimentos en los casos en que sea imprescindible y su alcance se limitará a los auxilios mínimos.

En el caso de que concurran varios obligados a prestarlos (como por ejemplo, el padre y la madre, más de un hijo…) su importe se repartirá en función de los ingresos que cada uno obtenga

¿Cuándo nace la obligación de prestar alimentos?

Nace cuando surge la necesidad de los mismos, pero no es exigible hasta que no se interpone la correspondiente demanda judicial solicitando su establecimiento, no se vincula sólo a los procesos de separación o divorcio, los alimentos deben prestarse siempre por los obligados a ello.

¿Cuando finaliza la obligación de prestar alimentos?
  • Cuando la persona obligada a prestarlos fallece.
  • Cuando los recursos de la persona obligada se reducen hasta el punto de que si los satisface pone en peligro su propia subsistencia y la de su familia.
  • Cuando el “alimentista”, esto es, la persona que recibe los alimentos, puede ejercer una profesión u oficio o haya mejorado su situación económica de forma que no necesita la pensión de alimentos para subsistir.
  • Si el alimentista comete alguna de las faltas que dan lugar a la desheredación.
  • Si el alimentista es descendiente de la persona obligada a dar los alimentos y su necesidad se debe a una mala conducta o a la falta de aplicación en el trabajo, perderá su derecho a percibir alimentos mientras dure este comportamiento.
¿Qué pasa si no se prestan los alimentos por quien está obligado, como los reclama el que los necesita?

En los casos de parejas de hecho y no estén casados, o se reclamen alimentos al cónyuge o a otros familiares al margen de procesos matrimoniales, deberán solicitarse a través de un procedimiento judicial denominado juicio verbal.

Por otra parte, si la persona obligada a dar alimentos incumple su obligación y el alimentista denuncia tal incumplimiento ante el juez, el infractor puede ver embargados sus bienes, o incluso verse sometido a un procedimiento penal: el impago durante dos meses consecutivos o de cuatro meses no consecutivos de la pensión de alimentos es constitutivo de un delito de abandono de familia, sancionado con pena de arresto de 8 a 20 fines de semana.

En todo caso, siempre resulta conveniente obtener el consejo de un abogado sobre la conveniencia o no de iniciar las correspondientes acciones legales y los pasos a seguir en cada caso concreto.