Penal de Menores

Derecho Penal de Menores. 

 

En MAHIQUES Abogados velaremos por la intimidad del menor y obtendremos el mejor de los resultados posibles, siempre desde el rigor y la discreción.

La Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora  de la Responsabilidad Penal de los Menores, regula las consecuencias jurídicas que se derivan para los menores que hayan cometido algunas de las conductas que las leyes penales tipifican como delitos desde el inicio del proceso hasta la ejecución de la medida impuesta al menor.

Una de las características más importantes en el procedimiento penal de enjuiciamiento de menores, es que a diferencia de lo que ocurre en el proceso penal ordinario, es decir en el proceso penal regulado por el Código Penal (Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre), no se sancionan las conductas con la imposición de penas, sino que la comisión de un hecho ilícito por un menor, se sanciona con lo que la ley denomina como “medidas”.

El propósito que se persigue con estas medidas es básicamente reeducador, que el menor entienda el daño que ha causado y que debe ser reparado, en unos casos será con una disculpa, en otros casos deberá someterse a la realización de actividades formativas o de concienciación, y en otros será controlada su asistencia al centro escolar, por citar unos ejemplos.

No debemos olvidar que todas las medidas que se adopten siempre van presididas por la protección del interés del menor, y el Juez decidirá la medida más conveniente, teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso en concreto y de la evolución personal del sancionado durante la ejecución de la medida.

 

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué es la patria potestad?

Es el conjunto de  derechos y obligaciones que tienen los padres respecto de sus hijos.

 El ejercicio de la patria potestad conlleva el derecho de los padres a tener en su compañía a sus hijos, a alimentarlos, a representarlos y a administrar sus bienes cuando todavía sean menores de edad. Mientras estén bajo la patria potestad de sus progenitores, los hijos deben obedecerles y contribuir al sostenimiento de las cargas familiares, si ello fuera posible.

El ejercicio de la patria potestad termina cuando el menor se emancipa o cuando cumple la mayoría de edad.

 Diferencias entre patria potestad y guarda y custodia de los menores

La patria potestad se ejerce por los padres sobre los menores en igualdad de condiciones por ambos progenitores, con independencia de que convivan con ellos o no, para el caso de separaciones y divorcios.

Solo se puede privar a un progenitor de la patria potestad en caso de condena  penal por delitos de abandono de familia, maltrato o abusos a los menores.

La pérdida de la patria potestad no implica el cese de la obligación de alimentos.

La guarda y custodia es la obligación que tiene el progenitor custodio de cuidar y  velar por los menores que se encuentran a su cuidado, implica la toma de decisiones cotidianas de la vida de sus hijos.

Si el no custodio no está conforme con alguna decisión relativa a la vida cotidiana del menor, como es la elección de colegio o la asistencia a clases extraescolares de piano, tomada por el custodio, podrá acudir al juzgado y se sustanciará un incidente en el que serán escuchados ambos.

 ¿Qué son los alimentos?

Desde el punto de vista legal, se entiende por alimentos no sólo la comida, sino todo lo que es indispensable para el sustento propiamente dicho, el alojamiento, el vestido y la atención médica.

 Se incluye dentro de los alimentos, la educación  cuando se trate de menores, o el pago de los estudios de formación profesional y los universitarios para los mayores de edad, que no han terminado su formación, e incluso los gastos de embarazo y parto si no están cubiertos de otra forma.

Los libros de texto también pueden incluirse así como el uniforme del colegio.

¿Quién tiene la obligación de prestar alimentos?

Deben prestar alimentos y en el orden que se indica:

Los  cónyuges.

En las parejas de hecho esta obligación para ser exigible deberá haber sido pactada expresamente por los que convivan juntos.

Los  descendientes: Hijos e hijas, nietas y nietos.

Los  ascendientes: Padres, madres, y abuelos y abuelas

Los hermanos: Sólo tienen la obligación de prestarse alimentos en los casos en que sea imprescindible y su alcance se limitará a los auxilios mínimos.

En el caso de que concurran varios obligados a prestarlos (como por ejemplo, el padre y la madre, más de un hijo…) su importe se repartirá en función de los ingresos que cada uno obtenga

¿Cuándo nace la obligación de prestar alimentos?

Nace cuando surge la necesidad de los mismos, pero no es exigible hasta que no se interpone la correspondiente demanda judicial solicitando su establecimiento, no se vincula sólo a los procesos de separación o divorcio, los alimentos deben prestarse siempre por los obligados a ello.

¿Cuando finaliza la obligación de prestar alimentos?
  • Cuando la persona obligada a prestarlos fallece.
  • Cuando los recursos de la persona obligada se reducen hasta el punto de que si los satisface pone en peligro su propia subsistencia y la de su familia.
  • Cuando el “alimentista”, esto es, la persona que recibe los alimentos, puede ejercer una profesión u oficio o haya mejorado su situación económica de forma que no necesita la pensión de alimentos para subsistir.
  • Si el alimentista comete alguna de las faltas que dan lugar a la desheredación.
  • Si el alimentista es descendiente de la persona obligada a dar los alimentos y su necesidad se debe a una mala conducta o a la falta de aplicación en el trabajo, perderá su derecho a percibir alimentos mientras dure este comportamiento.
¿Qué pasa si no se prestan los alimentos por quien está obligado, como los reclama el que los necesita?

En los casos de parejas de hecho y no estén casados, o se reclamen alimentos al cónyuge o a otros familiares al margen de procesos matrimoniales, deberán solicitarse a través de un procedimiento judicial denominado juicio verbal.

Por otra parte, si la persona obligada a dar alimentos incumple su obligación y el alimentista denuncia tal incumplimiento ante el juez, el infractor puede ver embargados sus bienes, o incluso verse sometido a un procedimiento penal: el impago durante dos meses consecutivos o de cuatro meses no consecutivos de la pensión de alimentos es constitutivo de un delito de abandono de familia, sancionado con pena de arresto de 8 a 20 fines de semana.

En todo caso, siempre resulta conveniente obtener el consejo de un abogado sobre la conveniencia o no de iniciar las correspondientes acciones legales y los pasos a seguir en cada caso concreto.