Reparto de la herencia

LA COMUNIDAD HEREDITARIA.

Muchas veces cuando estamos pendientes de una herencia, o inmersos en el procedimiento de aceptación y partición de la misma, nos surgen dudas sobre algunos conceptos que escuchamos, o sobre la situación misma en la que nos encontramos, por ello, en este artículo vamos a intentar resolver algunas dudas frecuentes en relación a la comunidad hereditaria.

¿Qué es la comunidad Hereditaria?

Es la comunidad resultante del llamamiento de varias personas como sucesores a título universal en una herencia y de su aceptación, hasta que se haga la partición.

Al no tener derecho concreto sobre determinados bienes, sino un derecho genérico sobre el conjunto de todos los bienes de la herencia (según la cuota que le corresponda) se forma esta comunidad con carácter transitorio ya que finaliza con la partición de la herencia.

Según la mayoría de los especialistas en el tema estamos en presencia de una comunidad de tipo Germánico, no romana, ya que se entiende que recae sobre el conjunto de todos los bienes y no sobre cada uno de ellos. Esto es estamos en presencia de una comunidad sobre el conjunto y no tantas comunidades como bienes se encuentren en la herencia.

En este sentido, la sentencia del Tribunal Supremo de 6 de octubre de 1997, rec. 2466/1993, dice que “todos los herederos tienen una comunidad hereditaria con derechos indeterminados mientras que no haya partición“. La anterior, de 19 de junio de 1995, dice expresamente que se trata de una comunidad germánica.

Como consecuencia de lo anterior, en el caso de inmuebles, cuando se practique la partición será el momento de inscribir el bien a nombre del heredero que le corresponda o a favor de varios si es el caso, pero no se practica la inscripción del bien a favor de la comunidad, por el razonamiento anterior, solo cabria la anotación preventiva en el Registro antes de la partición. Por esta razón, según el art. 42-6º Lh., “los herederos, cuando no se haga especial adjudicación entre ellos de bienes concretos, cuotas o partes indivisas de los mismos”, únicamente pueden pedir anotación preventiva “de su derecho hereditario”

¿Qué normas regulan la comunidad hereditaria?

Como señala la mejor doctrina la comunidad hereditaria se rige, en primer lugar, por aquellas reglas que provengan del principio de la autonomía de la voluntad (art. 1255 CC), es decir las dispuestas por el causante o por acuerdo entre los comuneros, que naturalmente no sean contrarias a la ley, la moral y orden público.

En segundo lugar, por lo establecido en las normas especiales del CC, en relación con la partición (arts. 1051 y ss.), pago de deudas hereditarias (arts. 1082 a 1087), administración herencia (art. 1026), enajenación y retracto (arts. 1531, 1533, 1534 y 1067), o las normas correlativas aplicables de las legislaciones forales. Artículos 51 a 74 de la Ley 2/2006, de 14 de junio, de Derecho Civil de Galicia. Incluso por preceptos de la LH (arts. 14, 42.6. º y 46 ) o arts. 782 y ss LEC.

Y, por último, por las normas de la comunidad ordinaria como supletorias ( arts. 392 y ss. del CC y SSTS 21 marzo 1944, 25 noviembre 1961; 7 mayo 1985; 18 de febrero de 1987 entre otras muchas).

¿Quiénes la integran?

Como antes ha quedado dicho, esta comunidad está constituida por los herederos (testamentarios o legales) y además hay que tener en cuenta en la misma a los legatarios de parte alícuota (puesto que no se les atribuye en la herencia un bien concreto) y por tanto concurren a esta comunidad si bien con un carácter distinto. No compliquemos las cosas en esta breve exposición.

Y ahora lo más importante ¿Qué bienes y derechos constituyen el objeto de esta comunidad?

Evidentemente recae sobre los bienes y derechos que deja el causante en su herencia tanto materiales como inmateriales y que no hayan sido objeto de adjudicación concreta a alguno de los herederos (legado al heredero) o a un tercero (legatario no heredero). Estos bienes adjudicados en concreto no forman parte de la comunidad hereditaria que venimos contemplando.

Respecto a las deudas del causante, que gravan a los herederos que han aceptado la herencia pura y llanamente, no forman parte de la comunidad, es decir el objeto de esta comunidad es el activo hereditario.

Pues bien, parte de la doctrina, que comparto totalmente establece que la comunidad hereditaria tiene un pasivo, se tienen que tener en cuenta las deudas del causante, y las cargas de la herencia. Antes pagar que heredar. Al llegar a la partición, adjudicación de bienes concretos, deben haberse sustanciado estas cuestiones, así como las cargas de la herencia (si las hubiera).

¿Puede el heredero, comunero en este caso, disponer de su cuota hereditaria?

Como titular de su cuota hereditaria puede enajenarla, hipotecarla o cederla a un tercero si bien al resto de los coherederos baste decir que les asiste el derecho del retracto sobre esa enajenación, venta o cesión, en el plazo de un mes desde que se tiene conocimiento del hecho. El adquirente, caso de ser un tercero entra a formar parte de la comunidad hereditaria si bien no con la condición de heredero que no es susceptible de cesión.

Por lo que respecta a los bienes comunes, que como decimos son los que integran la comunidad hereditaria, con la unanimidad de todos, es posible la enajenación de los mismos.

La administración de la comunidad.

En principio no debe plantear problemas dicha administración, ya que el mismo testador puede haber dispuesto como debe llevarse a cabo, o acordarse por unanimidad entre los coherederos… en caso de discrepancia siempre cabe la disposición judicial nombrando un administrador cuando el acuerdo no se lleve a cabo o sea gravemente perjudicial para alguno de los comuneros.

Responsabilidad de los coherederos.

Como decimos estamos en una comunidad de bienes, con connotaciones especiales, pero en una comunidad, por tanto la responsabilidad de los coherederos frente a los acreedores del causante, si entendemos que son herederos los que la constituyen, responden como tales… Esto es con su herencia y su propio patrimonio, si la herencia ha sido aceptada pura y llanamente, y hasta el límite de la herencia si ha sido aceptada a beneficio de inventario.

En principio si no se ha practicado la partición el heredero con responsabilidad limitada responde con su cuota hasta el límite de la misma. Si es heredero que aceptó la herencia pura y llanamente responde hasta con sus propios bienes de las deudas del causante.

Una vez practicada la partición y por tanto con la comunidad extinguida, los acreedores pueden dirigirse para el cobro de sus deudas contra cualquiera de los herederos que aceptaron la herencia pura y llanamente, incluso responden con sus propios bienes como queda dicho anteriormente, si bien le asiste el derecho de citar al resto de los coherederos a fin de acudir a estos pagos en proporción al caudal recibido, salvo que se hubiese acordado otra cosa entre los coherederos antes de la partición.

Extinción de la comunidad

Con la partición de la herencia, de la forma que sea,…de común acuerdo…o por disposición judicial se extingue esta comunidad,…queda decir que en caso de adjudicarse entre los coherederos bienes indivisos la comunidad hereditaria se trasforma en comunidad convencional.

“Hasta que no se efectúe la partición por cualquiera de los medios admitidos en Derecho no adquieren los herederos la propiedad exclusiva de cualquier bien hereditario” (SSTS de 3 de junio de 2004 y 17 de diciembre de 2007)”

La comunidad hereditaria en la mayoría de los casos no deja de ser una situación de transición hasta que se produce la partición de la herencia y la posterior adjudicación de bienes y derechos a sus miembros.

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