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La responsabilidad penal del menor

La responsabilidad penal del menor.

 

A partir de los 14 años ya existen consecuencias jurídicas a las “travesuras” de los menores, la responsabilidad penal del menor aparece recogida en la  ley 5/2000, de 12 de enero de responsabilidad penal del menor.

Los menores no son los únicos responsables de estos comportamientos, una visión muy clara e ilustrativa sobre cómo influye la familia y la educación en el comportamiento delictivo de los hijos es la que se expone en:

El decálogo de Emilio Calatayud para convertir a los hijos en delincuentes

“Como hacer de tu hijo un delincuente”. La guía cuenta lo que hay que hacer para que las cosas salgan mal en la educación de los jóvenes.

Estas son las pautas:

  1. Dadle todo cuanto desee, así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo.
  2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.
  3. No le deis ninguna formación espiritual: ¡ya la escogerá él cuando sea mayor!
  4. Nunca le digáis que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado. Primero creerá que le tienen manía y más tarde se convencerá de que la culpa es de la sociedad.
  5. Recoged todo lo que vaya dejando tirado: así crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio; su madre la primera.
  6. Dejadle ver y leer todo: limpiad con detergente, que desinfecta, la vajilla en la que come, pero dejad que su espíritu se recree con cualquier porquería. Pronto dejará de tener criterio recto.
  7. Padre y madre, discutid delante de él, así se irá acostumbrando. Y cuando la familia esté ya destrozada lo encontrará de lo más normal, no se dará ni cuenta.
  8. Dadle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar, basta con pedir.
  9. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse,… ¡De otro modo podría acabar siendo un frustrado!
  10. Dadle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes… Quienes la tienen tomada con él.

Las consecuencias de que tu hijo sea un delincuente son muy variadas, desde la situación en casa donde comenzará muy probablemente a realizar sustracciones, a continuar con los robos en grandes superficies, agresiones a otros menores o a profesores, robos de vehículos… la lista es infinita.

En estos casos la ley 5/2000, de 12 de enero de responsabilidad penal del menor es la que regula las medidas que se impondrán a los menores por sus delitos, que pueden ser privativas o no privativas de libertad, para el caso de las medidas privativas de libertad podemos ver como entre otras deberán ingresar a los menores en un centro para su reeducación.

Las medidas, como regla general no pueden tener una duración superior a 2 años, y las prestaciones en beneficio de la comunidad no más de 100 horas, y la permanencia de fin de semana no puede ser superior a ocho, aunque como toda regla general tiene sus excepciones, como cuando se trate de actuaciones en las que el menor forme parte de una banda u organización que se dedique a actividades delictivas que puede conllevar que las medidas duren hasta 3 años para menores de 14 o 15 años, y hasta 6 años en el caso de los menores de 16 y 17 años, de los 17 a los 18 años existe un factor agravante

La ejecución de estas medidas corresponderá a las entidades públicas de protección y reforma de menores, dependientes de la Comunidad Autónoma, bajo el control del Juez de menores a quien corresponde la competencia de vigilar su comportamiento.

Además de todas las consecuencias derivadas de la imposición de medidas penales, hay que hacer frente a la responsabilidad civil por los daños causados, que por si alguien lo dudaba, corresponde a los padres, por lo que la “travesura” nos puede salir cara.

En definitiva la responsabilidad penal del menor, no es solo del menor, también es de su padres.

Marta Fernández Mahiques.